Caricaturas Alternativas
En nuestra infancia, como en la actualidad, había una gran oferta caricaturística, según el gusto de cada quién. Aunque algunos morían por el dramón de verdaderos culebrones como Remi, otros preferían la locura de los Animaniacs. Pero como no hay nada mejor que lo surreal, acá 5 caricaturas alternativas que extrañamos.

Ren y Stimpy
¿De qué trataba?
Un perro chihuahua y un gatote horrendo con el humor más escatológico del mundo, sin aventuras realmente definidas (por ejemplo, el primer pedo -literal- de Stimpy).
¿Qué la hacía alternativa?
Que hacía alusión a la animación antigua de los años cuarenta, pero con un humor tan escatológico y grotesco que no podías evitar odiarla y amarla al mismo tiempo.
¿Por qué nos gustaba?
Porque fue transmitida por Mtv y venía con un buen background de animación alternativa e innovadora. Porque sus close-ups asquerosos eran la neta. Porque queríamos que los llevaran a un perrero o algo.
Fenomenoide

¿De qué trataba?
Un nerd llamado Dexter Douglas que se convierte en súper héroe casi casi por accidente, pero con tan mala suerte que resulta ser un auténtico freak. No sabe volar, pero finge que lo hace con las manos al frente. Su debilidad son las barras de grafito cargados con iones negativos, la menta y el olor de las alcantarilas. Su enemigo se llama Gutiérrez.
¿Qué la hacía alternativa?
Esta serie, producida por Spielberg, se burlaba a manos llenas de figuras como Diana de Gales, Sharon Stone y Bill Clinton. Tenías tantas referencias a la cultura pop que a veces resultaba más disfrutable para los cinéfilos adultos que para los niños.
¿Por qué nos gustaba?
El humor de Fenomenoide era fantástico, totalmente absurdo pero con el toque Warner, del estilo de Animaniacs, pero mucho más padre.
Ay monstruos

¿De qué trataba?
Tres estudiantes de una academia de monstros. Ickis, el principal, cuya mayor habilidad era hacerse gigantote, pero la gente siempre lo confundía con un inocente conejito. Oblina, que era una especie de barra de caramelo con poderes extraordinarios, como sacarse los órganos y provocar pesadillas. Y claro, Krumm, que tiene unas axilas peludas y carga los ojos en las manos.
¿Qué la hacía alternativa?
Que, a pesar de ser monstros y vivir en el fondo de una alcantarilla, estos tres personajes no dejaban de ser unos adolescentes con los issues normales de siempre, que a pesar de todo eran los mejores amigos del mundo.
¿Por qué nos gustaba?
Por su originalidad y sus buenas anécdotas, que nos recordarían después a Harry Potter.
Oye Arnold

¿De qué trataba?
Un muchacho que vive con sus abuelos en la ciudad de Nueva York, quienes a su vez tienen una especie de pensión para toda clase de rarezas: desde parejas hippies hasta solterones con problemas de autoestima. Además, Arnold tenía a un mejor amigo llamado Harold y una eterna enamorada, llamada Helga (quien fingía odiarlo, pero lo amaba en secreto).
¿Qué la hacía alternativa?
El hecho de que era una caricatura muy urbana, con excelentes pasajes sobre los sitios neoyorquinos de interés. Y que Arnold era un personaje realmente empático, el niño cabeza de balón de la puerta de al lado, como dicen los gringos.
¿Por qué nos gustaba?
Porque la serie era muy humana, con todo lo que hace a las grandes series: amistades perdurables, viejitos chistosos, un amor imposible y personajes que podrías jurar fueron basados en personas que ya conoces.
La vida moderna de Rocko

¿De qué trataba?
Rocko era un wallabi (una especie de canguro) que se muda de Australia a al pueblo de O-Town en Estados Unidos. Ahí conoce a la vaca Heffer y a la tortuga Filburt, un par de losersazos con los que se la pasa en una especie de Kentucky Fried Chicken. La caricatura trata sobre los dilemas que enfrenta un tipo que deja su casa.
¿Qué la hacía alternativa?
Todo, desde la estética hasta ciertas connotaciones sexuales y chistes para adultos muy bien disimulados, además de que Rocko pasaba por todos los problemas que cualquier adulto contemporáneo recién desempacado de su casa enfrenta. Y que nada, nada en la animación era recto o paralelo, las formas eran muy libres.
¿Por qué nos gustaba?
por su humor irrverente y sin sentido.
"diseño,luego existo...."





robertosaurio dijo
corrigeme si me equivoco, peor antropomorfo es simplemente que tengan proporciones humanas, el hecho que se hagan acordeon y sean elastico los hace lo menos antropomorfo del mundo jajajajaj
10 Diciembre 2009 | 08:59 PM